Page 124 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 124
que pensábamos hacer algunos, o que
teníamos que sufrir alguna prueba, Jacinta
pregun-taba:
¿Le has dicho ya a Jesús que es por su
amor?
Si le decía que no...
Entonces lo diré yo.
Y, juntando las manos y levantado los ojos
al cielo, decía:
¡Oh Jesús! es por tu amor y por la
conversión de los pecadores.
Amor al Santo Padre
Fueron a interrogarnos dos sacerdotes, que
nos recomendaron que rezásemos por el
Santo Padre.
Jacinta preguntó que quién era el Santo
Padre; y los buenos sacerdotes nos explicaron
quién era y cómo necesitaba mucho de
oraciones.
En Jacinta arraigó tanto el amor al Santo
Padre, que siempre que ofrecía un sacrificio a
Jesús, añadía: Y por el Santo Padre.
118

