Page 178 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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reservado para el futuro.

                     Apariciones del Ángel en 1916

                     Por  este  tiempo,  Francisco y  Jacinta
               pidieron y  obtuvieron,  como  ya  conté a  V.

               Excia.  Rvma.,  permiso  de  sus  padres  para
               comenzar a  guardar  sus  rebaños.  Dejé,  pues,
               estas  buenas  com-  pañeras  y  las  sustituí  por
               mis  primos:  Francisco y  Jacinta.  Entonces
               acordamos  pastorear  nuestros  rebaños  en  las
               propiedades de mis tíos y de mis padres, para
               no juntarnos en la sierra con los otros pastores.


                     Un  bello  día  fuimos  con  nuestras  ovejas  a
               una  propiedad  de mis padres, situada al fondo
               de  dicho  monte,  mirando  al  saliente.  Esa
               propiedad se llama Chousa Velha (chosa vieja).
               Alrededor  de  media  mañana comenzó a  caer
               una lluvia fina, algo más que llovizna. Subimos
               la falda del monte seguidas por nuestras ovejas,

               buscando  un  resguardo  que  nos  sirviese  de
               abrigo.

                     Fue  entonces  cuando,  por  primera  vez,
               entramos  en  nuestra  caverna  bendita.  Queda
               en  medio  de  un  olivar  que  pertenece  a  mi
               padrino Anastasio. Desde allí se ve la pequeña
               aldea  donde  nací,  la  casa  de  mis  padres,  los
               lugares de Chousa Velha y Eira da Pedra.

                     El olivar, perteneciente a varios  dueños,



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