Page 183 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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reparación de los ultrajes, sacrilegios e
indiferencias con que El mismo es
ofendido. Y por los méritos infinitos de
su Santísimo Corazón y del Inmaculado
Corazón de María, os pido la conversión
de los pobres pecadores.
Después se levanta, toma en sus manos
el Cáliz y la Hostia. Me da la Sagrada Hostia a
mí y la Sangre del Cáliz la divide entre Jacinta
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y Francisco , diciendo al mismo tiempo:
«Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de
Jesucristo, horriblemente ultrajado por los
hombres ingratos. Reparad sus crimenes y
consolad a vuestro Dios.»
Y, postrándose de nuevo en tierra, repitió
con nosotros otras tres veces la misma
oración: Santisima Trinidad... etc., y de-
sapareció.
Nosotros permanecimos en la misma
actitud, repitiendo siempre las mismas
palabras; y cuando nos levantamos, vimos que
era de noche y, por tanto, hora de irnos a
casa.
Problemas familiares
52 Francisco y Jacinta aún no habían hecho la primera
comunión. Por eso no consideraron esta como la
comunión sacramental.
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