Page 181 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 181
Jacinta, también hablé ya a V. Excia., de este
pozo).
De repente vimos junto a nosotros la misma
figura o Ángel, como me parece que era, y
dijo:
¿Qué hacéis? Rezad, rezad mucho. Los
Santísimos Corazones de Jesús y de María
tienen sobre vosotros designios de
misericordia.
Ofreced constantemente al Altísimo ora-
ciones y sacrificios.
¿Cómo nos hemos de sacrificar? – le
pregunté.
En todo lo que podáis, ofreced a Dios
un sacrificio como acto de reparación por
los pecados con que El es ofendido y
como súplica por la conversión de los
pecadores. Atraed así sobre vuestra
Patria la paz. Yo soy el Angel de su
guarda, el Angel de Portugal. Sobre
todo, aceptad y soportad, con sumisión,
el sufrimiento que el Señor os envie.
Pasó bastante tiempo y fuimos a pastorear
nuestros rebaños a una propiedad de mis
padres, que queda en la falda del mencionado
monte, un poco más arriba que los Valinhos.
175

