Page 212 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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más en paz. Ella solía decir:

                    –  Si  hubiese,  aunque  sólo  fuera  una
                persona,  que  viese  alguna  cosa,  yo  tal  vez
                creería:  ¡pero,  entre  tantas  gentes,  ver  sólo

                ellos!

                    Ahora, en este último mes, varias personas
                decían  que  veían  algunas  cosas:  unos,  que
                habían  visto  a  Nuestra  Señora;  otras,  varias
                señales  en  el  sol,  etc.,  etc.  Mi  madre  decía
                entonces:


                    –  A  mí  antes  me  parecía  que  si  hubiese
                otras  personas  que  también  viesen  algo,
                creería; pero, ahora, hay tantas que dicen que
                ven, y yo no acabo de creer.

                    Mi padre comenzó también, por entonces, a
                tomar        mi     defensa,        imponiendo          silencio

                siempre que comenzaban a reñir conmigo; y
                solía decir:

                    No  sabemos  si  es  verdad;  pero  tampoco
                sabemos si es mentira.

                    Por  este  tiempo  mis  tíos,  cansados  de  las

                impertinencias  de  las  personas  de  fuera,  que
                continuamente  pedían  vernos  y  hablarnos,
                comenzaron a mandar a su hijo Juan  a
                pastorear  el  rebaño,  quedando  ellos  con



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