Page 333 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 333

Francisco,  el pequeño
                                         moralista


                     Al  compás  del  animoso  cante,  iban
               juntándose las vecinas. Y al terminar, pidieron
               se repitiera nuevamente. Pero Francisco se me
               aproximó y me dijo:

                     No  cantemos  más  eso.  Ciertamente  no
               gusta  a  Nuestro  Señor  que  ahora  cantemos

               estas cosas.

                     Y  nos  escapamos  como  pudimos  por  en
               medio  de  esta  chiquillada hacia nuestro pozo
               predilecto.

                     Verdaderamente,             yo      ahora       que       por

               obediencia acabo de escribir  eso,  me  tapo  la
               cara de vergüenza. Pero V. E. Rvma., a petición
               del señor Dr. Galamba, tuvo a bien mandarme
               escribir los cantares profanos que sabíamos.

                     ¡Allá van! No  sé  para qué, pero me es
               suficiente saber que es para cumplir la voluntad
               de Dios.


                     Entretanto, se aproximó el carnaval de
               1918. Chicas y chicos volvieron a reunirse una
               vez más ese año  en las acostumbradas
               comilonas y jolgorios de esos días.




                                                                              327
   328   329   330   331   332   333   334   335   336   337   338