Page 338 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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pasad por aquí a llamarme.
El Santísimo estaba, entonces, a la entrada
de la iglesia al lado izquierdo. El se metía entre
la pila bautismal y el altar; y allí le encontraba
cuando regresaba. (El Santísimo estaba allí
porque la iglesia estaba en obras).
Después de enfermar, con frecuencia me
decía cuando, camino de la escuela, pasaba
por su casa:
Atiende, ve a la iglesia y saluda de mi parte
a Jesús escondido. De lo que más pena tengo
es de no poder ir ya a estar algún rato con
Jesús escondido.
Cierto día, al estar cerca de su casa, me
despedí de un grupo de la escuela que venía
conmigo, para hacerle una visita a él y a su
hermana. Como había sentido el barullo me
preguntó:
¿Tú venías con todos esos?
Sí.
No andes con ellos que puedes aprender a
hacer pecados. Cuando salgas de la escuela,
vete un rato junto a Jesús escondido y después
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