Page 193 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 193

56
                     Dudas de Lucía

                     Por este tiempo, el Párroco de mi feligresía
               supo lo que pasaba, y mandó decir a mi madre
               que me llevase a su casa.


                     Esta respiró al fin, juzgando que el Párroco
               iría  a  tomar  la  responsabilidad  de  los
               acontecimientos. Por eso, me decía:


                           Mañana  vamos  a  Misa  muy  de
                     mañanita. Y luego, vas a casa del señor
                     Cura.  Que  él  te  obligue  a  confesar  la
                     verdad,  sea  lo  que  fuere;  que  te
                     castigue;  que  haga  de  ti  lo  que  quiera;
                     con tal de que te obligue a confesar que
                     has mentido.

                     Yo quedo contenta.

                     Mis hermanas también  tomaron el  partido
               de  mi  madre;  e  inventaron  un  sinnúmero  de

               amenazas para asustarme con la entrevista del
               Párroco.

                     Informé a Jacinta y a su hermano de lo que

               56   Conviene anotar que se trata simplemente de un
               estado de confusión o perplejidad, provocado por las
               circunstancias familiares y por la prudente actitud del
               Párroco. De ninguna manera puede considerarse como
               una auténtica duda de Lucía.


                                                                              187
   188   189   190   191   192   193   194   195   196   197   198