Page 196 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 196
Jacinta respondió:
«No es el demonio, ¡no! El demonio dicen que
es muy feo y que está debajo de la tierra, en el
infierno; ¡y aquella Señora es tan bonita!, y
nosotros la vimos subir al Cielo.»
Nuestro Señor se sirvió de esto para
desvanecer algo mis dudas. Pero en el
transcurso de este mes, perdí el entusiasmo por
la práctica de los sacrificios y mortificaciones, y
titubeaba si decir que había mentido, y así
terminar con todo.
Jacinta y Francisco me decían:
«¡No hagas eso! ¿No ves que ahora es
cuando tú vas a mentir, y que mentir es
pecado?»
En este estado tuve un sueño, que vino a
aumentar las tinieblas en mi espíritu: vi al
demonio que, riéndose por haberme engañado,
hacía esfuerzos para arrastrarme al infierno. Al
verme en sus garras, comencé a gritar de tal
forma, llamando a Nuestra Señora, que acudió
mi madre, la cual, afligida, me llamó
preguntándome lo que tenía.
No recuerdo lo que le respondí, de lo que sí
me acuerdo es que en aquella noche no pude
190

