Page 195 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
P. 195

Interrogándome  con  tanta  paz  y  amabilidad,
               que quedé admirada. No obstante, me quedé a
               la     expectativa         de      lo     que      viniera.       El
               interrogatorio fue muy minucioso  y,  casi me
               atrevería a decir, agobiante. Su Rvcia., me hizo
               una pequeña advertencia; porque, decía:


                           No  me  parece  una  revelación  del
                     Cielo.  Cuando  se  dan  estas  cosas,  de
                     ordinario, el Señor manda a esas almas,
                     a las que se comunica, dar cuenta de lo
                     que  pasa  a  sus  confesores  o  párrocos;
                     ésta,  por  el  contrario,  se  retrae  cuanto
                     puede.  Esto  también  puede  ser  un
                     engaño  del  demonio.  Vamos  a  ver.  El
                     futuro  nos  dirá  lo  que  tenemos  que
                     pensar.

                     Jacinta y Francisco animan a Lucía


                     Lo que esta reflexión me hizo sufrir, sólo el
               Señor  puede  saberlo,  porque  sólo  Él  puede
               penetrar        en      nuestro        interior.      Comencé,
               entonces, a dudar si las manifestaciones serían
               del  demonio  que  procuraba,  por  ese  medio,
               perderme.  Y  como  había  oído  decir  que el
               demonio traía siempre la guerra y el desorden,
               comencé  a  pensar  que,  de  verdad,  desde  que

               veía  estas  cosas,  no  había  habido  ya  más
               alegría  ni  bienestar  en  nuestra  casa.  ¡Qué
               angustia la que sentía! Manifesté a mis primos
               mis dudas.



                                                                              189
   190   191   192   193   194   195   196   197   198   199   200